Receta: Aleph
- Ignacio Builes
- hace 6 días
- 3 Min. de lectura
«Aleph», colección de cuentos de Jorge Luis Borges
La sopa de tapioca: un plato que une a Borges con el infinito

La sopa de tapioca es una receta sencilla y deliciosa que se prepara con un almidón extraído de la yuca, un tubérculo originario de América del Sur. Esta sopa tiene una textura suave y gelatinosa, y se puede acompañar con pan frito, huevo cocido o hierbas aromáticas. Pero además de ser un plato nutritivo y reconfortante, la sopa de tapioca tiene una conexión especial con la obra de Jorge Luis Borges, el genial autor de "Ficciones" y "El Aleph".

En el cuento "El Zahir", publicado en 1949, Borges narra la obsesión de un escritor por una moneda que le regala un amigo tras la muerte de su amada. El escritor descubre que la moneda es un Zahir, un objeto que posee el poder de borrar de la mente todo lo que no sea él mismo. El escritor intenta librarse del Zahir, pero solo consigue que su influencia se haga más fuerte. Al final, el escritor se resigna a su destino y se propone convertir al Zahir en un Aleph, un punto que contiene el universo entero.
En este cuento, la sopa de tapioca aparece como un símbolo de la búsqueda del infinito que caracteriza la obra de Borges. El escritor la menciona en dos ocasiones: la primera, cuando recuerda que su amada solía comerla en un restaurante chino; la segunda, cuando la pide en el mismo lugar, esperando que le ayude a olvidar al Zahir.
Sin embargo, la sopa de tapioca no le ofrece el consuelo que busca, sino que le revela la inutilidad de su empeño. La sopa de tapioca, con sus perlas blancas que se vuelven transparentes al cocerse, es una imagen del Aleph, del infinito que el escritor anhela y teme a la vez.
La sopa de tapioca no es el único elemento gastronómico que aparece en la obra de Borges. El autor, que se declaraba un "gourmet modesto", tenía una gran afición por la comida y la bebida, y las utilizaba como metáforas, referencias o alusiones en sus textos.
Ingredientes para 2 personas
• 1 litro de caldo de pollo o de verduras
• 4 cucharadas de tapioca

• 2 cucharadas de mantequilla
• 2 yemas de huevo
• Pan frito al gusto
• Sal y pimienta al gusto
Preparación
• Pon a calentar el caldo en una olla a fuego medio-alto. Cuando empiece a hervir, añade la tapioca en forma de lluvia y remueve continuamente para evitar que se formen grumos.
• Deja cocer la tapioca hasta que quede transparente, unos 15 minutos aproximadamente. Salpimienta al gusto.

• Aparte, en un bol, bate las yemas de huevo con un tenedor y agrega la mantequilla. Mezcla bien hasta obtener una crema homogénea.
• Vierte la crema de huevo y mantequilla sobre la sopa y remueve para integrarla. Apaga el fuego y tapa la olla.
• Sirve la sopa bien caliente y espolvorea con pan frito por encima. Disfruta de este plato con un buen vino tinto y un libro de Borges.
Algunas curiosidades al respecto son:
• Borges escribió una oda al mate, la infusión típica de Argentina, en la que lo elogia como una "costumbre argentina que es también una rara ceremonia".
• Borges dedicó un poema a la pizza, en el que la compara con un disco solar y la asocia con la cultura italiana y la música de Verdi.
• Borges era un admirador de la cocina china, y solía frecuentar el restaurante El Palacio de la Papa Frita, donde comía tallarines con salsa de soja y pollo al limón.

• Borges también era un amante del vino, y lo mencionaba en varios de sus cuentos, como "El sur", "La intrusa" o "El evangelio según Marcos". En este último, el vino es un elemento clave para el desenlace trágico de la historia.
Como se puede apreciar, la sopa de tapioca es más que un plato, es una puerta de entrada al universo borgiano, un universo fascinante y misterioso, donde la literatura y la gastronomía se entrelazan de forma magistral.
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