Receta: Hestoria de la Mía Vida
- Ignacio Builes
- 14 mar
- 4 Min. de lectura
«Hestoria de la mía vida» de Eva González: Cachelos con pulpo
Cachelos con pulpo: el plato que une a dos mujeres en una novela autobiográfica
¿Te gustaría degustar un plato que combina la textura tierna del pulpo con el sabor de las patatas cocidas, aderezado con aceite de oliva y pimentón?

Entonces no puedes perderte los cachelos con pulpo, una receta tradicional de Galicia que está presente en la novela Hestoria de la mía vida de Eva González.
Los cachelos con pulpo son un guiso sencillo y delicioso, ideal para compartir en familia o con amigos. Se elabora con pulpo previamente cocido, que se corta en trozos y se pasa por la plancha, y con patatas con piel, que se cuecen en agua con sal y laurel. Se sirve todo junto en un plato de madera, espolvoreado con sal gruesa, pimentón y aceite de oliva virgen extra.

Los cachelos con pulpo son uno de los platos que aparecen en la novela Hestoria de la mía vida, una obra que narra la vida de la autora, Eva González, desde su infancia hasta su madurez. La novela, que se publicó póstumamente, es un testimonio personal y literario de la escritora, que relata sus experiencias, sus sentimientos, sus sueños y sus frustraciones.
Si quieres preparar unos cachelos con pulpo para dos personas, necesitarás los siguientes ingredientes:
• 500 g de pulpo cocido

• 4 patatas medianas
• 1 hoja de laurel
• Sal gruesa
• Pimentón dulce o picante
• Aceite de oliva virgen extra
Los pasos a seguir son los siguientes:

1. Lava las patatas y ponlas en una olla con agua, sal y laurel. Cuécelas durante unos 20 minutos o hasta que estén tiernas, pero no se deshagan. Escúrrelas y resérvalas.
2. Corta el pulpo en trozos de unos 2 cm de grosor. Calienta una plancha o una sartén a fuego fuerte y marca el pulpo por ambos lados, hasta que esté dorado y crujiente.
3. Corta las patatas en trozos o cachelos, dejando la piel. Colócalas en un plato de madera, junto con el pulpo. Espolvorea con sal gruesa, pimentón y un buen chorro de aceite de oliva.
4. Sirve los cachelos con pulpo bien calientes, acompañados de pan y vino blanco. Disfruta de este plato tradicional y sabroso.
Aquí tienes algunas curiosidades sobre los cachelos con pulpo y la novela Historia de la mía vida:
• Los cachelos con pulpo son un plato muy nutritivo, que aporta proteínas, hidratos de carbono, fibra, vitaminas y minerales. Además, tienen propiedades diuréticas, antioxidantes, balsámicas y expectorantes, que ayudan a prevenir y aliviar los resfriados.

• Hestoria de la mía vida se basa en hechos reales, que ocurrieron en la vida de la autora, Eva González, una escritora nacida en Asturias, que vivió en primera persona el drama de la Guerra Civil, la posguerra, el exilio y la dictadura. Su obra es un testimonio personal y literario de lo que supuso la pérdida de su familia, de su tierra y de su libertad.

• Eva González fue una de las escritoras más importantes del siglo XX, y se le considera una precursora del feminismo. Fue también periodista, profesora, traductora y activista política. Su obra abarca diversos géneros y temas, siempre con una visión crítica y original de la realidad.
¿Qué diferencia hay entre cachelos y patatas?
Cuando escuchas “cachelos” piensas en la gastronomía gallega, donde estas patatas hervidas son especiales. Pero, ¿qué son? ¿Solo patatas hervidas? Sigue leyendo.
¿Qué significa cachelos?
En las costas de Pontevedra y A Coruña se dice cachelos a las patatas hervidas sin piel en agua con sal. Y en el interior de A Coruña los cachelos son patatas con piel, troceadas y hervidas en agua con sal.
Si hablamos de la post-guerra civil, sobre todo en el interior de Lugo, los cachelos (de cacho o trozo) eran los restos de patata tras cortar los brotes para sembrar. Esos restos se hervían con piel. Comerlos se vinculaba con la clase baja, ya que las familias ricas se los daban a los cerdos con otros alimentos.
Otra explicación también se refiere a la patata troceada, pero en este caso se deben escachar, es decir, no cortadas totalmente con cuchillo sino dejando que la patata se parta parcialmente por donde ella quiera. Al romper la patata así, la fécula hace que tenga un sabor distinto al de la que es cortada enteramente con el cuchillo.
Según lo que acompañen a los cachelos también varía cómo presentarlos.
Lo más normal es aliñados con aceite de oliva y pimentón. Hay quien los hierve en el agua después de cocer el pulpo, lo que les da un color rosado y un sabor único. También se sirven con pescados y verduras con una ajada (ajo crudo y aceite) o con la salsa “a la gallega” (aceite de oliva, ajo, pimentón y sal).
¿Qué patatas usar para hacer cachelos?
Hay muchas clases de patatas gallegas, pero lo importante es buscar patatas que sirvan para hervir. Se pueden usar patatas gallegas, como las Kennebec, las más empleadas para hacer cachelos.
Ignacio Builes
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