Receta: La Casa de LĂșculo
- Ignacio Builes
- 26 jul 2024
- 5 Min. de lectura
"La Casa de LĂșculo" de Julio Camba.
De la pĂĄgina al plato: recetas inspiradas en obras literarias
Los callos: el plato madrileño que conquistó a Julio Camba

ÂżTe gustarĂa descubrir uno de los platos mĂĄs tĂpicos y sabrosos de la cocina madrileña, que ademĂĄs tiene un protagonismo especial en una de las obras mĂĄs originales y divertidas de la literatura gastronĂłmica española?
Entonces no te pierdas esta receta de callos, el plato que Julio Camba, el genial escritor y periodista gallego, calificó como una especialidad madrileña y que alabó por su aroma y su picante.
Te contamos cómo hacerlo, qué ingredientes necesitas y algunas curiosidades sobre esta comida, el libro y el autor.
Ingredientes para 2 personas
âą 500 g de callos de ternera
âą 250 g de morro de ternera
âą 1 trozo de pata de ternera
âą 100 g de chorizo

âą 1 morcilla de cebolla
âą 75 g de panceta
âą 1 hoja de laurel
âą 2 dientes de ajo
âą 1 cebolla
âą 1 guindilla
âą 25 ml de salsa de tomate
âą 1 cucharadita de mezcla de especias para callos
âą 1 cucharada de pimentĂłn
âą Aceite de oliva virgen extra
âą Sal
âą Perejil
PreparaciĂłn
Lava bien los callos, el morro y el trozo de pata bajo el chorro de agua frĂa. Ponlos en un bol con agua, una cucharada de sal y un chorrito de vinagre y dĂ©jalos en remojo durante un par de horas. AclĂĄralos de nuevo y frĂłtalos con un cepillo. CĂłrtalos en trozos pequeños.
Pon los callos, el morro y la pata en una olla grande y cĂșbrelos con agua. Añade la hoja de laurel, las especias para callos y un poco de sal. Cuece todo a fuego medio durante unas 4 horas, o hasta que estĂ©n tiernos. Retira la espuma que se forme en la superficie.
Cuando falte una hora para terminar la cocción, añade el chorizo y la morcilla enteros, que habrås semicocido aparte en otra cazuela con agua. Asà evitarås que se revienten o que suelten demasiada grasa.
Pela y pica la cebolla y los ajos. Calienta un poco de aceite en una sartén y rehógalos a fuego suave hasta que estén blandos. Añade la guindilla, la salsa de tomate y el pimentón y mezcla bien.
Incorpora el sofrito a la olla de los callos y remueve. Prueba y rectifica de sal si es necesario. Deja que todo se cocine junto durante unos 20 minutos mĂĄs, hasta que la salsa espese y adquiera un color rojizo.
Saca el chorizo y la morcilla y cĂłrtalos en rodajas. Saca el trozo de pata y deshuesa la carne. Devuelve la carne, el chorizo y la morcilla a la olla y mezcla con los callos.
Sirve los callos bien calientes, espolvoreados con perejil picado. Acompaña con pan para mojar en la salsa.
Curiosidades

Los callos son un plato de casquerĂa, es decir, de las vĂsceras y despojos de los animales, que se aprovechan para elaborar guisos y estofados. Los callos de ternera son el estĂłmago del animal, que se divide en cuatro partes: la panza, el libro, el cuajar y el redecilla. Cada una tiene una textura y un sabor diferente, y se pueden combinar entre sĂ o usar por separado.
Los callos son un plato muy antiguo, que se remonta a la Ă©poca romana, cuando se consumĂan como alimento de los esclavos y los soldados. Con el tiempo, se fueron popularizando entre las clases populares, que los preparaban con ingredientes baratos y abundantes, como el chorizo, la morcilla, el jamĂłn o el tocino. Los callos se extendieron por toda España, dando lugar a diferentes versiones regionales, como los callos a la gallega, los callos a la andaluza o los callos a la vizcaĂna.
Los callos a la madrileña son la versiĂłn mĂĄs famosa y reconocida de este plato, que se considera un sĂmbolo de la identidad gastronĂłmica de la capital. Se dice que los callos a la madrileña surgieron en el siglo XVI, cuando los matarifes del matadero de la Puerta de Toledo vendĂan los despojos de los animales a los mesoneros y taberneros de la zona, que los guisaban con especias y embutidos. Los callos a la madrileña se popularizaron entre los madrileños de toda condiciĂłn, y se convirtieron en un plato tĂpico de las fiestas y celebraciones, como el dĂa de San Isidro o el dĂa de la Almudena.

Los callos son un capĂtulo de "La Casa de LĂșculo" de Julio Camba, que es una colecciĂłn de artĂculos sobre gastronomĂa publicada en 1929. En el capĂtulo "Los callos", Camba describe con humor e ironĂa su experiencia al probar este plato en una taberna madrileña, y lo compara con otros platos de casquerĂa de otros paĂses, como el haggis escocĂ©s, el andouillette francĂ©s o el saumagen alemĂĄn. Camba elogia el aroma y el picante de los callos, y los considera una especialidad madrileña, que refleja el carĂĄcter y la historia de la ciudad.

Julio Camba fue un escritor y periodista gallego, que naciĂł en Vilanova de Arousa en 1884 y muriĂł en Madrid en 1962. Fue uno de los cronistas mĂĄs brillantes y originales de su Ă©poca, que abordĂł temas tan diversos como la polĂtica, la sociedad, la cultura, el deporte o los viajes. Su estilo se caracterizĂł por la elegancia, la ironĂa, el humor y la agudeza. ColaborĂł con los principales periĂłdicos y revistas de su tiempo, como El Sol, La NaciĂłn, ABC o Blanco y Negro. Entre sus libros destacan "La rana viajera", "La ciudad automĂĄtica", "Haciendo de RepĂșblica" y "La casa de LĂșculo o el arte de comer" (1929).
Julio Camba fue un gran aficionado a la gastronomĂa, que conociĂł y degustĂł las cocinas de los paĂses que visitĂł como corresponsal, como Francia, Inglaterra, Alemania o Estados Unidos. En sus artĂculos, combinĂł la erudiciĂłn, la crĂtica y el humor para hablar de los alimentos, las recetas, los restaurantes y los hĂĄbitos culinarios de cada lugar. TambiĂ©n defendiĂł la cocina española, que consideraba variada, rica y sana, y que atribuĂa a las clases medias antes que a los estĂłmagos opulentos. Su obra "La casa de LĂșculo" es una de las mĂĄs originales y divertidas de la literatura gastronĂłmica española, que plantea una filosofĂa de la vida a travĂ©s del paladar.

En "La casa de LĂșculo" el tĂtulo hace referencia a Lucio Licinio LĂșculo, un general y polĂtico romano del siglo I a. C., que fue famoso por sus victorias militares, su riqueza y su gusto por el lujo y la gastronomĂa. Se dice que LĂșculo organizaba banquetes fastuosos en su mansiĂłn, donde invitaba a los personajes mĂĄs ilustres de su Ă©poca, y que tenĂa una gran colecciĂłn de libros, obras de arte y especias. Camba utiliza el nombre de LĂșculo como un sĂmbolo de la buena mesa y la cultura, y como un contraste con la cocina moderna y la sociedad de su tiempo.
Ignacio Builes